lunes, 8 de junio de 2015

¿Habéis oído hablar de la cromoterapia? 

Es una técnica que nos enseña como los colores afectan a nuestras emociones, por eso es importante tenerla en cuenta antes de pasar la brocha por nuestras paredes, así conseguiremos cierta armonía en nuestro hogar o lugar de trabajo.

Escoger bien el color es primordial antes de empezar, por eso, voy a daros unos pequeños consejos a tener en cuenta antes de poneros manos a la obra.

Por ejemplo, para las  estancias con poca luz, los colores claros son la mejor elección y mejor aún si son tonos cálidos, satinados o brillantes.

¿Sabiais que lámparas y bombillas influyen en la percepción de los colores?, las luces frías (azuladas) aplanan los objetos y las cálidas (rojizas y amarillentas) dan volumen y relieve.


Techos

Si los techos son muy altos habrá que pintarlos de un tono más oscuro que el de las paredes, para acercarlo más y ganar calidez.

Para alejarlos haremos lo contrario, utilizar colores claros.

Salón o Comedor


Podemos utilizar cualquier tonalidad, pero lo más aconsejable es utilizar tonos cálidos o neutros como los tierra, grises, melocotón,etc... con toques de amarillo, o de rojo, ya que toda esta gama de colores potencia la sociabilidad. Además, siempre podemos jugar con los colores en los accesorios si nos parece que una estancia queda demasiado clara. Tened en cuenta que para ganar sensación de amplitud, los colores claros engrandecen la estancia.



 Aunque para los más atrevidos, no descartéis combinar los tonos claros con algún otro más subidito de gama.







Dormitorio.

En el dormitorio necesitamos un tono que nos invite al descanso y  serenidad después de un día largo.

Los tonos más recomendados son los fríos, como los azules(eliminan las energías negativas), verdes (nos transmiten frescor, paz, esperanza) o violetas (estimulan la eliminación de toxinas y son calmantes). Los tonos pastel, son los más adecuados para las habitaciones infantiles.










Baño

Como ya comenté en un post anterior, para el baño podemos utilizar diversas opciones, desde pintar los azulejos, hasta utilizar papel especial de vinílo para baños, pero como en este post hablamos de pintura, os recomiendo, si el baño es pequeño que utilicéis un tono claro,(blanco, beig, marrón claro), pero si sois de colores más subidos, también podéis optar por una versión suave de cualquier otra tonalidad más oscura, (celeste, lavanda, verde claro, etc...). Si los baños son grandes, podéis disfrutar utilizando cualquier tonalidad que os guste, pero os recomiendo que siempre combinéis con tonos claros, el contraste aportará estilo al espacio.






Para los que tengáis alguna duda y no estéis seguros, lo mejor es poneros en manos de un profesional especializado, ya que hoy en día es difícil distinguirlos, aunque afortunadamente los hay. 

El otro día encontré por casualidad  una web de pintores en madrid que me parecieron muy interesantes por su profesionalidad y honestidad.

Espero haberos podido ayudar en el post de hoy.